26 de Julio, 2006

Dos pobres diablos

El autodenominado periódico digital líder (quizá desde que el responsable de ElMundo.es se desvió demasiado de la trayectoria de su versión impresa), recientemente publicó una lista detallada de los ornamentos republicanos que habitan en nuestras ciudades, muy superiores en número a sus correspondientes rebeldes, que han tenido muchas bajas en la sección de caballería.

Después de leer el artículo, uno se pregunta, como muchos medios dados a las encuestas jugosas, si el desmantelamiento que llevamos viendo desde hace años del patrimonio artístico de la Guerra Civil debería ser más paritario.

En su editorial añade su preocupación por “reabrir viejas heridas” y otras metáforas sobre tupidos velos y memorias históricas. Curioso país España, uno de los pocos que se niega a condenar una dictadura de cuatro décadas (que nos libró de un ataque comunista).

A esta equiparación de bandos se la llama Teoría de los Dos Diablos. Consiste en alzarse en armas contra un gobierno legítimo, democrático y constitucional, y pasarse por las mismas a sus integrantes y a la mitad de la población. Al cabo de 70 años se argumenta que había dos bandos enfrentad